martes, 11 de octubre de 2022

Lo inexplicable; Las luces altas por Juan Cancino Zapata.

 

Por la supercarretera que va de la carretera 57 a Rioverde, cierta noche de 2014, venía conduciendo de San Luis Potosí a la ciudad de Rioverde, después de pasar la caseta de peaje de Cerritos y antes de iniciar el ascenso a una parte de la sierra, noté que un vehículo venía como a 100 metros atrás de mí, a la misma velocidad y con las luces altas encendi-das.

Yo conducía una camioneta Pilot de la Honda, iba a 130 kph. y me acompañaba mi esposa en el asiento del copi-loto, le comenté a ella que el auto que venía atrás no bajaba las luces altas y que ya tenía rato atrás de mí, moví el es-pejo lateral y el retrovisor para que no me molestara la luz en los ojos y seguí conduciendo a la misma velocidad por unos cinco minutos más.

El vehículo seguía conservando la misma distancia, decidí acelerar para dejarlo atrás porque me dije: este no es buen conductor, ¡Nunca va a poner las luces bajas! y empecé suavemente a aumentar la velocidad, vi     entonces que el vehículo continuaba atrás y conservando la misma distancia.

Como ya venía a 150 kph. le dije a mi esposa que el vehículo todavía nos seguía, ella volteó a verlo por la ven-tana trasera y dijo: ¡Ya déjalo que se pase!, le contesté: ¡Des-pués de subir ese cerro lo dejo pasar! ¡Ya me fastidió que no baja las luces!

Pensé en dejarlo pasar una vez bajando el cerro, el cual tiene una pendiente muy prolongada, me dije bro-meando: ¡Ahorita que pases me voy a ir atrás de ti, con las luces altas, para que veas lo que se siente! Yo sabía que las luces de la camioneta que conducía tenían unas luces altas muy potentes, como el doble de las que tenía el vehículo que me seguía.

Al iniciar el descenso de la pendiente disminuí la ve-locidad hasta llegar como a 90 kph y le di el pase con la direccional, seguí por el espejo lateral la conducta del auto que venía atrás, éste se pasó al carril contrario para rebasar y le dije a mi esposa: ¡Ahí va!, por el espejo vi sus luces a un lado de la parte trasera de mi camioneta, como las luces a un lado no encandilan tanto como de frente, noté que el vehículo tenía faros como los que usan las camionetas Jeep, sorprendido le dije a mi esposa: ¡Es una jeep!

 Ella me preguntó sorprendida: ¿Dónde está? ¿dónde está? Busqué inmediatamente por el espejo lateral, por el retrovisor, vi para todos lados tratando de ver sus luces y nada, bajé la velocidad como a 40 kph. y ahora si como dice el dicho: ¡Ni sus luces! en la cima del cerro que habíamos pasado se veía el resplandor de un vehículo que venía su-biendo, pero el vehículo con las luces altas que nos siguió gran parte del camino se esfumó a un lado de nosotros, de frente, a lo lejos, vimos que por la cima empezaba a bajar otro automóvil, al parecer un tráiler, que iluminó la carre-tera y no se veía, entre él y nosotros, ningún otro vehículo.

 Continúe con mi conducción normal hasta Rioverde, hasta hoy no me explico que fue del vehículo que nos siguió y porqué desapareció a un lado de nosotros.

Fotografia: Elena Rodriguez de la Tejera.

 

0 comentarios:

Publicar un comentario